La infidelidad en el noviazgo

Por Teresa T. Carrero-Girald y Yomaira Z. López-Cruz / Especial para n-punto

Yesica es una joven que cursa su primer año de universidad.  En esta conoció a Carlos, con quien llevaba cinco meses de noviazgo. Durante las vacaciones navideñas, Sandra (amiga de Yesica) le envió un mensaje de texto a Yesica diciéndole que había visto a su novio con otra chica en el cine. Yesica confrontó a Carlos y luego de negarle lo ocurrido, Carlos le admitió que había salido con Marta, una compañera de salón de Yesica. Al comenzar las clases, Yesica tiene muchas dudas y preguntas de qué sucederá ahora en la escuela, luego de lo ocurrido.

En muchas ocasiones se han escuchado situaciones similares en tu escuela, universidad y hasta en tu lugar de trabajo. Cuando tu pareja te miente o engaña, puede ser que experimentes muchos sentimientos a la vez y no sepas qué hacer al respecto. Pueden pasar preguntas por tu mente como: ¿Le debo hablar o le ignoro? ¿Cómo debo comportarme cuando vea a mi ex? ¿Le reclamo? ¿Le peleo? ¿Le digo lo que siento? ¿Esto es mi culpa?

¿Qué es la infidelidad?
En términos generales, la infidelidad ocurre cuando se rompen los acuerdos o las reglas establecidas entre dos personas que decidieron tener una relación amorosa exclusiva. De acuerdo con Kinsey (1984), la infidelidad puede ser definida principalmente de dos maneras: infidelidad emocional e infidelidad física o sexual.

La infidelidad emocional es considerada como “enamorarse” o tener un vínculo emocional fuerte con otra persona que no es tu pareja. Por ejemplo, cuando estás en una relación de pareja y comienzas a tener sentimientos fuertes por otra persona. La infidelidad física o sexual, por su parte, se refiere al hecho de tener contacto con la otra persona, puede ser desde un beso, hasta sostener relaciones sexuales. Independientemente de cómo la definamos, la infidelidad, así como cualquier acción que hagamos, trae consecuencias, no importa la edad que tengas.

Algunas consecuencias son:

  • Experimentar sentimientos tales como: la tristeza, el enojo, la decepción o la culpa, ya sea hacia la ex pareja o hacia sí mismo.
  • Tener pensamientos y sentimientos de desconfianza. Esto va a ir desapareciendo una vez comience a sanar la herida causada recientemente.
  • Que la relación termine. La infidelidad puede hacer que la relación termine, ya que la confianza se ha perdido. Esto varía en cada caso, pues hay parejas que deciden continuar la relación.

¿Qué hacer para enfrentar estas situaciones de infidelidad?

  • No te quedes callad@. Cuando  nuestras emociones salen a flote es importante expresarlas y manejarlas de manera adecuada para que puedas superar la situación. Siempre recuerda que si sientes que lo que te está pasando es muy fuerte, debes hablar con alguien más sobre lo que te ocurre. Llama a un amig@, habla con tus familiares, el pastor o el sacerdote de tu iglesia, orientadores, trabajadores sociales o busca ayuda profesional de un psicólogo o consejero.
  • Toma decisiones. Si tu pareja te fue infiel puedes perdonarle o terminar la relación. Lo importante es que cuando tomes la decisión, pienses en tu bienestar. Si fuiste tú quien fue infiel, puedes decidir disculparte con tu pareja, explicarle la situación y trabajar para mejorar la relación. Si sientes que ya no deseas permanecer en la relación, comunícaselo a tu pareja. Recuerda que, ante todo, la comunicación es crucial para que las relaciones sean saludables. No importan si ya no deseas permanecer a su lado, trátale con respeto y comunícale lo que deseas y piensas hacer.
  • Reflexiona. Piensa en aquello que te gustó y las situaciones no tan agradables de esa relación para que aprendas de estas y las utilices en una futura relación.
  • Tiempo para ti. Dedica tu tiempo en ti, a conocerte mejor, realiza las tareas, haz ejercicio, escucha música y distráete con tu pasatiempo favorito (deporte, arte o lectura).

Las autoras son estudiantes del Programa de Psicología Clínica Ph.D. con la colaboración del Dr. Jesús Rodríguez Cales PhD, de la Universidad Carlos Albizu, Recinto de San Juan.

Referencias: Kinsey AC, Pomeroy WB, Martin CE. (1984) Sexual Behavior in the Human Male. Philadelphia, PA: Saunders.